RES PÚBLICA

Proyecto para pensar a México el territorio común


A. Antecedentes del proyecto


El proyecto Res Pública nace en noviembre de 2014 cuando la compañía de artes escénicas, La máquina de teatro, convoca a cinco colectivos provenientes de Yucatán, Tamaulipas, Guadalajara, Oaxaca y la Ciudad de México, a crear un espacio flotante para habitar e indagar desde ahí la esfera pública como el lugar de lo común; para producir toda clase de intercambios y articular procesos colectivos de investigación artística que puedan abrir nuevos espacios de invención, de teoría, de discusión y disidencia, para transformar las relaciones del universo que todos compartimos: México.


En Res Pública, la problemática pone en crisis el propio significado de la vida misma, es decir, “ser visto y oído por otros, lo que a su vez significa que todos ven y oyen desde una posición diferente” (Arent, 2009:66). Así, desde los diferentes grupos con historias y apuestas diversas, e individuos con experiencias, visiones y vidas propias, se propuso generar la reflexión en torno al presente de nuestro país: sus procesos políticos, sociales, económicos y culturales. Desde la perspectiva de “los futuros abandonados”, es decir, esos grandes proyectos nacionales de principios del siglo pasado que ponían el acento en el interés común en pro de amplios sectores sociales. Tales como la reforma agraria, el proyecto educativo de Vasconcelos y la idea de nación generada por los hermanos Gómez Morín; todos éstos traicionados más tarde por el propio estado mexicano.
El resultado de dichas reflexiones es un proyecto que se ha ido desbordando de las artes escénicas, contaminando con procesos de las artes visuales, también de la academia y del activismo; para insertarse en el terreno de lo real, con gestos simbólicos que ponen en la esfera pública deseos colectivos y construyen de otras maneras su espacio social, con la intención de rescatar nuestro presente y tomar las riendas de nuestro futuro personal y nacional.


Res Pública tiene claro que es ahora nuestro tiempo para protestar, marchar, generar communitas1 y nuevas estructuras insurrectas; para cambiar e impulsar la teoría crítica y las prácticas artísticas -cuyo terreno es lo simbólico- para hacer posible lo imposible: un futuro propio construido por nosotros mismos. Consideramos que las utopías sociales y la esperanza revolucionaria dejaron su lugar a micro-utopías de lo cotidiano y estrategias miméticas (Bourriaud, 2008:35), que van desde el saludo en el metro hasta experiencias comunitarias -como las nuestras- consideradas como tentativas microscópicas de cambio, que sumadas en cada región, en cada rincón de nuestro país pueden producir la diferencia. Pensamos que la función subversiva y 1 Entiéndase communitas como modalidad de interacción social opuesta a la de estructura, en su temporalidad y transitoriedad, donde las relaciones entre iguales se dan espontáneamente, sin legislación y sin subordinación. Diéguez Caballero, Ileana. Escenarios liminales. Teatralidades, performance y política. Buenos Aires: Atuel, 2007:38-39.
crítica del arte hoy, debe imaginar y activar construcciones provisorias y nómadas para producir un movimiento que enfoque sus fuerzas en la recuperación de nuestro futuro como mexicanos. Por tanto:


Res-Pública es una cosa pública.


Res-Pública es una investigación sobre México.


Res-Pública es la intención recuperar el futuro.


Res-Pública opera a partir de acciones conjuntas y elaboración de manuales, residencias, seminarios y presentación de acciones a manera de actos escénicos o performáticos.

 

 

Zapata Muerte sin fin

Educación Muerte sin fin

Flores Magón Muerte sin fin